miércoles, 19 de julio de 2006

FINAL DEL JUEGO

Joan Vollmer Adams Burroughs





Uno de los temas más recurrentes en la obra de William Burroughs es el referente a la anécdota vital que lo obsesionó durante gran parte de su vida: el terrible accidente en el que él mismo asesinó a su mujer.
El 6 de septiembre de 1951, Burroughs y su segunda esposa, Joan Vollmer Adams Burroughs, intentaban impresionar a los invitados a una fiesta en la ciudad de México. Bastante embriagado, el autor de la Generación Beat pidió a su mujer que se colocara un vaso en la cabeza para que él pudiera probar su puntería al estilo de Guillermo Tell. Aunque era un gran aficionado a las armas, erró el tiro, mandando una bala a la frente de Joan, que moriría en el acto.
El siguiente poema reflexiona sobre esta anécdota:

FINAL DEL JUEGO

El azar vuelve a veces con su vieja
costumbre de acordarse de olvidar
los finales felices, sin dudar
un momento, sin mover una ceja.

En la siguiente historia, una pareja
muerde el riesgo, sabiendo que fallar
es un lance más del juego. El azar
es así. No busquéis la moraleja.

México. Sexto día de septiembre
de mil novecientos cincuenta y uno.
Bill prepara el revólver. Joan celebra

la ocurrencia. No espera que le siembre
con semillas de plomo inoportuno
la muerte bajo un vaso de ginebra.

David Hidalgo Vernalte


CON VERSOS: William Burroughs


"Freedom From Want" de Norman Rockwell


Día de Acción de Gracias.
(William Burroughs)


Gracias por el pavo y las palomas mensajeras, destinados a ser cagados a través de las tripas de los americanos.
Gracias por todo un continente que hemos asesinado y hemos envenenado.
Gracias a los indios que nos proporcionan algo de peligro y de reto.
Gracias por las grandes manadas de bisontes, por matarlos, sacarles la piel y dejar que se pudra.
Gracias por los trofeos de lobos y coyotes.
Gracias por el sueño americano, por divulgar y falsificar hasta que el fraude salga a la luz.
Gracias por el Ku Kux Klan, por los policías que matan negros y se los apuntan en su cuenta, por las mujeres piadosas y decentes con sus caras mezquinas cansadas, amargadas y perversas.
Gracias por las pegatinas que pongan -Matar un maricón en nombre de Cristo-.
Gracias por el sida de laboratorio.
Gracias por la prohibición y la guerra contra la droga.
Gracias por un país donde a nadie se le permite hacer lo que quiere.
Gracias por una nación de chivatos.
Oh sí gracias por todos los recuerdos, va enséñame los brazos, siempre has sido un estorbo y siempre has sido un pesado.
Gracias por haber traicionado de esta forma el último y más importante de los sueños humanos.



jueves, 6 de julio de 2006

CON VERSOS: Jorge Eduardo Eierson

POESÍA EN FORMA DE PÁJARO



P
oeta y artista plástico peruano considerado una de las voces más radicales y a la vez más puras de la poesía hispanoamericana de este siglo. Nació en Lima en 1924 y vivió casi toda su vida en Italia. A lo largo de las transformaciones que ha sufrido su obra, puede decirse que se mantuvo fiel -como poeta y como artista plástico- a lo más esencial del espíritu de las vanguardias: experimentalismo, búsqueda incesante, provocación, nihilismo, contradicción. En sus inicios en la década de 1940, su poesía mostraba el influjo dominante de la mística, el simbolismo y el surrealismo, y especialmente el de dos poetas: Rilke y Rimbaud. Sus primeros trabajos revelan una perfección formal asombrosa y un brillo imaginístico casi perturbador, como puede verse en Canción y muerte de Rolando (1943, pero publicado en 1959) y Reinos (1945). Estos libros, impresos en reducidísima tirada o como separatas, apenas se conocieron fuera de Lima, lo que explica el tardío reconocimiento que su obra ha recibido. Su exilio europeo, que lo llevó por Roma y diferentes ciudades italianas, contribuye a definir otra etapa en su producción, totalmente distinta de la primera: la suntuosidad y exquisita dicción del comienzo son reemplazadas en Habitación en Roma (1951) y Mutatis mutandis (1967), por un extremo despojamiento verbal, un tono fijado por la reiteración obsesiva de palabras simples que aluden al existir concreto, y por el clima de vacío y desesperanza que alcanza al mismo ejercicio poético. Desaparecido el misticismo, sólo queda una contemplación de la miseria física del cuerpo aislado y decadente. El grueso de su obra poética ha sido reunida en Poesía escrita (1976). También ha cultivado la novela: El cuerpo de Giulia-no (1971), Primera muerte de María (1988), título que repite el de un temprano poema suyo. Su obra plástica, en la que se nota la fuerte influencia de las formas y los mitos precolombinos, ha sido expuesta en diversas partes y figura en importantes museos del mundo. Un libro que realiza una fusión de arte poético y visual ha aparecido en italiano bajo el titulo de Poesía visibile (2002). Murió en Milán el día 8 de marzo del 2006


MÁS

ARDITO NUOTATORE


Uno de los sitios más evocadores que conozco es el pueblecito italiano de Portovenere. Se trata de un pequeño pueblo situado al pie de las escarpadas costas de la Liguria en el Golfo de los Poetas.
El Golfo se llama así porque en esta zona estuvieron asentados Percy Shelley y Lord Byron. De hecho, Shelley murió en las aguas del golfo. Poco antes, según cuenta la leyenda, el atrevido Lord Byron, desafiando el oleaje, había cruzado el golfo a nado, desde Portovenere a Lerici.

"El baño" de Maximilian Pfalzgraf




ARDITO NUOTATORE

“Questa grotta,

inspiratrice di Lord Byron

ricorda l’immortale poeta que,

ardito nuotatore, sfidò le onde

del mare da Portovenere a Lerici”

(INSCRIPCIÓN EN LA GROTTA ARPAIA.

PORTOVENERE. ITALIA)



Portovenere. Amanece.

La luz muerde apenas
las manzanas oscuras de la noche
y sangran sus encías
tiñendo de amenaza la sonrisa
que entre el agua y el cielo
clava el diente.

Buscando la belleza en las fuentes de su origen,
un joven inglés se arroja al agua.
Como es joven y es poeta,
se huelga recogiendo el desafío de las olas
que lo palpan sin guantes,
que lo abrazan con prisa,
que se beben los vientos que traía en su boca.

No es su brazo tan fuerte que no sufra
el rigor de las aguas,
que adelantan los codos para el pulso
y, por turnos,
revientan en espuma
como puños que arrastra la corriente.

Es el mar y sus gallos de pelea,
que se arrancan la cresta a borbotones.
Es la mar
que menea sus volantes
seduciendo al atrevido nadador,
poniendo freno
al vigor de la osadía en movimiento.

Buscando la belleza en las fuentes de su origen,
un joven inglés sucumbe al agua.
Cae al fondo
y, en el último momento,
una mano que lo arrastra a tierra.

Y el aliento de Venus en su espalda.


David Hidalgo Vernalte

sábado, 1 de julio de 2006

CUATRO ESTACIONES

En las siguientes entradas, unas cuantas reflexiones artísticas sobre las estaciones.


Fotograma de la gran película "Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera" de Kim Ki Duk (ver más)

CUATRO ESTACIONES
(Epitalamio)
A Ana y Alfredo

Se entrelazan las ramas y es verano
y nace un árbol doble en el que anida
por cada brote un beso, una escondida
risa por cada flor que muestra ufano.

Con sus pálidos vientos de la mano,
el otoño saldrá de su guarida,
pero el árbol resiste la embestida
y el resuello del tiempo sopla en vano.

Y aunque venga el invierno y traiga fría
la última estación a su madera,
renacerán las flores todavía,

pues sabe recordar su piel primera,
trepar a las raíces cada día
de este amor en continua primavera.

David Hidalgo Vernalte

PRIMAVERA: ARCIMBOLDO

"LA PRIMAVERA" DE GIUSEPPE ARCIMBOLDO


Pintor manierista italiano, cuyas grotescas composiciones alegóricas (grutescos) parecen anunciar el arte surrealista del siglo XX. Comenzó realizando diseños para ser reproducidos en tapices y vidrieras y utilizados en la catedral de Milán. En 1562 se trasladó a vivir a Praga y después a Viena, donde trabajó como pintor en la corte de los Habsburgo. Arcimboldo inventó un estilo de retrato en el que los rostros estaban compuestos por agrupaciones de animales, flores, frutas y toda clase de objetos. Algunos son retratos satíricos de personajes de la corte y otros son retratos alegóricos, destacando La primavera (1563) y El verano (1573) . Sus obras fueron consideradas piezas curiosas populares y no adquirieron su justo valor artístico hasta que los surrealistas redescubrieron el juego visual. Sus obras fueron también fuente de inspiración de Salvador Dalí.
Otras obras de Arcimboldo

VERANO: Torremolinos

"Summer interior" de Edward Hopper, otro de mis artistas favoritos.

TORREMOLINOS

La tarde siembra luz en las arenas
y florecen al sol las rutilantes
sombrillas, cuatrocientos estudiantes,
niñatos holandeses, tías buenas

con bikinis que no cubren apenas
los pezones, las nalgas rebosantes.
Ni dios habla la lengua de Cervantes
y vuelan a sus anchas las melenas

de macizas que comen cacahuetes,
de madres que preparan la paella.
Y los chulos de playa y sus paquetes

en las cándidas niñas dejan huella.
Y los niños olvidan sus juguetes,
perdidos como yo, pensando en ella.

David Hidalgo Vernalte

OTOÑO: AUTUMN LEAVES (EVA CASSIDY)


La ya extinta voz de Eva Cassidy nos muestra el otoño en esta estupenda versión del clásico "Autumn leaves" de Nat King Cole

INVIERNO: Susana y el hielo

"Amapolas en Invierno" de Titi Pedroche



SUSANA Y EL HIELO

Asomando su piel tras la ventana,
el invierno le busca las cosquillas
a la niña, que sale en zapatillas
a recibir el frío. Es Susana.

Feliz, desabrigada, tan lozana
que diciembre se pone de rodillas
y dibuja el color en sus mejillas
imitando el rubor del labio grana.

Caprichosa, la escarcha la provoca
y en sus manos el hielo queda preso
dejando entre la hierba su escondite.

Y al probarlo, llevándolo a su boca,
el hielo, que se muere por un beso,
al calor de los labios se derrite.

David Hidalgo Vernalte