sábado, 3 de marzo de 2007

LUIS ALBERTO DE CUENCA: Soneto




El editor Francisco Arellano, disfrazado de
Humprey Bogart, tranquiliza al poeta en un
momento de ansiedad, recordándole un pasaje
de Píndaro, Pípticas VIII 96

Sin mujer, sin amigos, sin dinero,
loco por una loca bailarina,
me encontraba yo anoche en una esquina
que se dobla y conduce al matadero.

Se reflejó una luz en el letrero
de la calle, testigo de mi ruina,
y de un coche surgió una gabardina
y los ojos de un tipo con sombrero.

Se acercaba, venía a hablar conmigo.
Mi aburrido dolor le interesaba.
Con tal de que no fuese un policía...

«Somos el sueño de una sombra, amigo»,
me dijo. Y era bogart, y me amaba;
y era Paco Arellano, y me quería.

3 comentarios:

Sergio B Landrove dijo...

Destapo la botella de gaseosa y me encuentr ese soneto que acababa de leer... ¡ Qué casualidad! Este fin de semana anduve leyendo POESÍA de LAC y este soneto también llamó mi atención junto con:

MI MONSTRUO FAVORITO,

LA FIESTA,

EL DESAYUNO,

DNA y

VAMOS A SER FELICES.

Un abrazo desde la Constelación decimoctava.

David Hidalgo dijo...

A mí me gusta mucho Luis Alberto de Cuenca, de hecho, me acabo de dar cuenta de que escribí un poema demasiado parecido a "El desayuno" :(( Sería el subconsciente...
No conocía el de "Mi monstruo favorito" y me ha gustado.

Sergio B. Landrove. dijo...

¿Tienes en la bitácora ese poema que se parece -seguro que es un caso de PREPLAGIO de LAC- a "el desayuno"? Si no me lo podrías pasar. Otro abrazo.

Me gusta Laocoonte y creo que es terriblemente real esa ccoincidencia en ser "señor" y saber hacerse el nudo de la corbata... aunque lo peor es cuando pretendes desmitificar la propia corbata atándotela alrededor de la frente. es el siguiente paso en la decrepitud.

Un abrazo.