lunes, 4 de junio de 2007

CARPE NOCTEM

Pablo Picasso, "Celestina"


CARPE NOCTEM
David Hidalgo Vernalte


Despereza, chiquilla, tus andares,
recoge las ofrendas
sencillas de lo oscuro, los acentos
secretos de la copla, las almendras
dulcísimas del beso,
una jarra de vino en la taberna.
Apresúrate, niña,
acomoda tu trenza,
acompaña de ritmo
cada risa, los dedos, las caderas,
la discreta labor de las enaguas.

Alegra esa cintura... Quién tuviera
veinte años y ese culo vigoroso,
las teticas despiertas.
A ver ese meneo... Más sosiego,
... así, definitivo, con más fuerza,
el gesto definido, altivo el seno.
Anda, vive, mozuela,
abandona la perra mansedumbre,
conserva el cuerpo alerta
y asalta cada labio con un labio,
mientras dure la noche, mientras puedas.

Porque yo ya no soy yo
la misma que solía... Se contentan
las carnes con el tacto de los ojos,
que la edad envenena
aquellos fueguecillos lisonjeros.
Cuando moza, si vieras,
los mancebos se bebían los vientos
a mi paso. Y ahora..., quién pudiera
remendarse las canas y pellejos,
remozar galas viejas
y rasgar esta noche en carne viva.

Asómate a la reja,
la noche se desata, corre, mira,
la luna contonea
su claridad encinta.
Se acercan los gañanes y sus bestias,
con los lienzos sudados
de sus camisas pardas, la promesa
en los muslos, las bocas
restallando palabras sin corteza:
un cojones bien dicho,
voto a tal, juramentos, imprudencias.

Porque llega el momento de salir
a soltarse las riendas
y beberse la noche a borbotones,
dibujando puñales con la lengua,
concediendo al deseo sus caprichos.
Porque llega el momento de la siembra
de caricias rotundas,
de regar de salivas las quimeras,
del abono tranquilo de las manos
y obsequiar a las tierras
con vendimias de besos y susurros.

Que los cuerpos apenas se detengan
convirtiendo su lumbre en movimiento,
levántate y revienta
las entrañas del goce a dentelladas.
Que los labios retornen, que se beban
los tragos diminutos de tus pechos,
la flor de piel que muerde entre tus piernas.
Disfruta de la noche, delirando,
sin aliento siquiera,
recibiendo en cueros la mañana.
Disfruta de la noche, Melibea.

4 comentarios:

Lucía dijo...

Tiene mucha fuerza y mucha pasión.
Un abrazo.

Jorge dijo...

Tiene belleza en cada línea y entre líneas, tal y como demostrabas en aquellos sonetos a dúo. Besos.

Lupe García dijo...

Eso "a dentelladas". Todavia me acuerdo de la noche en que lo escuché. Mejora con el tiempo, como el vino.

David Hidalgo dijo...

Gracias, Lucía,...
Cuántos recuerdos, Jorge,... aquellos sonetos a dúo en las clases de la facu...
Cuántos recuerdos, Lupe... aquella noche fue estupenda...