lunes, 9 de julio de 2007

RAYMOND QUENEAU: Cien mil millardos de poemas

Queneau en un fotomatón



Como uno de los principales representantes del OuLiPo, Queneau se convirtió desde pronto en un impulsor de lo experimental en la literatura. Con obras como Exercices de style, Les fleurs bleues o Zazie dans le metro se popularizó su obra entre el gran público.
Una de sus aportaciones más particulares fue, sin duda, el libro Cent mille milliards de poèmes, que, aunque sólo consta de 10 sonetos, necesita de varios millones de años para su lectura, ya que los versos de los diez poemas son intercambiables entre ellos, con lo que existen 10.000.000.000.000 posibilidades de lectura.

Puedes leerlos todos AQUÍ.
(Eso sí, en francés)

5 comentarios:

Lucía dijo...

¡Extraordinario!

David Hidalgo dijo...

Cierto, todos estos autores del OuLiPo (Taller de literatura potencial) hacían cosas muy originales.
Otro día hablaré de "La desaparición" de Perec, que es otra obra experimental en la que lo que desparece es la letra "e", que en francés es casi imprescindible. En toda la novela no hay ninguna sola "e". Creo que se tradujo al español sin ninguna "a", con el título de "El secuestro".
A mí me encantó "Ejercicios de estilo" de Queneau. De hecho, lo utilizo a veces en mis clases.

lanobil, dijo...

¿No está traducido al español? Mi francés de E.G.B. es patético. Te felicito por el blog. Un saludo y espero que puedas visitarme.

Sergio B Landrove dijo...

También mi admirado Jardiel Poncela escribió cinco relatos (cierto es que sólo eran relatos no una novela) en los que no utilizaba una de las vocales. Ahora o los tengo a mano pero los leí en una de estas dos misceláneas: El libro del convaleciente o Exceso de equipaje, ambas de Biblioteca nueva.

Juan Miguel Mendoza dijo...

Mira lo que he encontrado, tío...

..."en 1980, el matemático y escritor Luc Etienne se dio cuenta de que la palabra ‘marchandise’ aparecía a final de verso en el soneto 3 (verso 7) y el soneto 10 (verso 5). Eso significaba que podía salir simultáneamente en alguna de las combinaciones, con lo que el texto resultante no cumpliría con las reglas de la prosodia clásica, y no podría ser considerado un soneto. De este modo, en vez de los 100.000.000.000.000 sonetos que aseguraba Queneau en el título, solamente pueden producirse 99.000.000.000.000 verdaderos sonetos. Una auténtica pena".