martes, 4 de septiembre de 2007

NIÑOS LUCHANDO


NIÑOS LUCHANDO
David Hidalgo Vernalte

Disfrutan de una turba callejera
con voces infantiles los chiquillos,
que gritan, juran, muestran los colmillos
haciendo de sus puños su bandera.

La mugre entre las uñas, la voz fiera,
el tacto de la carne en los nudillos,
la mano que rebusca en los bolsillos
la piedra que sutil vuela certera.

Coronados de sangre entre las greñas,
haciendo sus verdades más pequeñas,
perdiendo el primer pulso con la suerte,

ignoran que, con puños de futuro,
las hostias de la edad pegan más duro,
las hostias con la edad duelen más fuerte.

9 comentarios:

Ramón Repiso dijo...

Cada vez escribes mejor. Ahora seré yo el presidente de tu club de fans. Ojo con los acentos del verso 10. Enhorabuena, maestro.

Ramón Repiso dijo...

Pero qué envidia, carajo. Ya lo he leído 7 veces.

Lucía dijo...

¿Pero todavía hay niños que juegan en la calle? Qué afortunados, por aquí se ven pocos.
Con la edad todo duele más...
Besos.

David Hidalgo dijo...

Gracias, Ramón.
He intentado cambiar el acento en séptima del verso 10, pero no he encontrado una solución buena todavía.
Me honran tus comentarios, como sabes.

Hola, Lucía. La verdad es que quedan ya pocos niños en la calle. El poema está dedicado a una calle granadina que se llama así. Siempre me gustó el nombre de esa calle.

SONIA dijo...

Granada tenía que ser la ciudad del milagro. Sólo de allí podían ser los niños. Descubro tu blog de la mano de Lucía y sé que volveré.

Saludos

Lucía dijo...

Os dejado un pequeño regalo en mi blog en el post del día 7.
Un abrazo.

coleraquiles dijo...

Lucía, por Granada todavía se podría ver a niños luchando en la calle: leo hoy (27/12/08), en la portada de un diario granadino que el alcalde Torres Hurtado no descarta la posibilidad de que se enfrenten -¿a tiros?- dos cuerpos policiales armados -los municipales y los policías de la Junta de Andalucía- si éstos siguen aparcando en la calle peatonal de la Alhóndiga, frente a su comisaría. Si el alcalde y Chaves, aceptaran, para ahorrar derramamiento de sangre, en defensa de sus "verdades pequeñas", dirimir el conflicto con un combate singular entre campeones, a las primeras hostias,lo mejor es que lo celebrasen en la calle Niños luchando, es lo suyo...

Anónimo dijo...

Buscando mi blog, o más bien buscando mi patria, mi raíz o mi pasado, que apellidé CALLE DE NIÑOS LUCHANDO 12, con sorpresa encuentro en el cyber-espacio que un poeta pone nombre a su página igual que yo. Primero con celos y luego con alegría, pues aunque él haya alumbrado su canto con esos niños, no tuvo como yo la fortuna de haber nacido entre sus paredes, de oír el rumor del aire por las rendijas de la puerta del número doce ni de ver la luz, oír el tañido de las campanas de la Colegiata dando los cuatros y las horas en la penumbra de mi Granada

Pilar dijo...
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