lunes, 26 de febrero de 2007

RAFAEL AZOFEIFA


En sus últimos trabajos, el artista Rafael Azofeifa trata la problemática de la condición humana en tiempos de globalización y saturación de información, donde los individuos se pierden detrás de los datos, convirtiéndose en sujetos reconocibles pero anónimos.
Utilizando naipes tintados como soporte, sus composiciones se convierten en la unión de lo individual con lo colectivo, ya que sólo mediante la unión de cada una de las piezas, la obra cobra sentido.
Las figuras son fruto de la globalización de piezas individuales. Cada pieza tiene un peso idéntico por separado, y no es nada si no es en el contexto. No hay un punto central, no hay una pieza más importante que otra. Todas pierden su importancia individual y el fruto final es sólo la suma de la aparente indiferencia de todas ellas.
El ser humano queda así sometido a los designios del azar representado por las cartas y los mecanismos sociales que hacen de la globalización un universo en el que lo colectivo diluye al individuo, despersonalizado entre los recovecos de lo cotidiano.
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sábado, 17 de febrero de 2007

EUGENIO MONTALE: La forma del mondo



La forma del mondo

Eugenio Montale

Se il mondo ha la struttura del linguaggio
e il linguaggio ha la forma della mente
la mente con i suoi pieni e i suoi vuoti
è niente o quasi e non ci rassicura.

Così parlò Papirio.Era già scuro
e pioveva. Mettiamoci al sicuro
disse e affrettò il passo senza accogersi
che il suo era il linguaggio del delirio.


La forma del mundo

Si el mundo tiene la estructura del lenguaje
y el lenguaje tiene la forma de la mente
la mente con sus llenos y sus vacíos
es nada o casi y no nos tranquiliza.

Así habló Papirio. Estaba ya oscuro
y llovía. Pongámonos al seguro dijo
y apuró el paso sin darse cuenta
que el suyo era el lenguaje del delirio.

lunes, 12 de febrero de 2007

CATORCE PASOS PARA UN TANGO

CATORCE PASOS PARA UN TANGO
David Hidalgo Vernalte

Descubrir al amor vuelto plebeyo
hiriendo las baldosas de puntillas,
buscando el equilibrio en tus rodillas
con un gesto tan triste como bello.

Asaltar la penumbra, erguir el cuello,
navegar con las manos tus orillas,
sucumbir al ciclón de pantorrillas
que deja nuestras voces sin resuello.

Presentir la pasión bajo tu falda,
dejarse sorprender entre los lazos
que tus dedos deslizan en mi espalda.

Huir de la razón pagando a plazos
los segundos que tejen la guirnalda
que marchite mi frente entre tus brazos.



lunes, 5 de febrero de 2007

RON MUECK: De gigantes y hombres

"Dead dad", 1996-7

Ayer terminaba en el Brooklyn Museum de Nueva York una de las exposiciones más sorprendentes de la temporada. Se trata de la grandiosa (en todos los sentidos) muestra del artista plástico Ron Mueck, cuya tendencia al hiperrealismo y al gigantismo hacen de sus obras un espectáculo apabullante.
La perfección de sus figuras humanas tiene su origen en su pasado como técnico de efectos especiales para el cine. Aplicando las técnicas aprendidas en este ámbito, Mueck se convirtió en uno de los artistas más valorados en el panorama internacional, sobre todo a partir de su obra "Dead Dad" (Papá muerto) de 1996.
La exposición newyorkina lo consagra definitivamente como uno de los creadores contemporáneos más interesantes, por su vuelta al realismo y por la espectacularidad de sus instalaciones.

sábado, 3 de febrero de 2007

BENJAMÍN PRADO: Frío como el infierno

Irina Temouchkina, "Inverno"


FRÍO COMO EL INFIERNO
Benjamín Prado

Roma, 1995


Estamos en invierno y esto es Roma
y tú no estás.
Yo voy de un lado a otro
de tu nombre,
lo mismo
que un oso en una jaula;
marco un número;
pongo la radio, escucho una canción
de Patti Smith dar vueltas dentro de Patti Smith
igual que un gato en una lavadora.

Estamos en invierno y yo busco un cuchillo;
miro la calle;
pienso en Pasolini;
cojes una naranja con mi mano.

Y esto es Roma.
La nieve
convierte la ciudad en una parte del cielo,
ilumina la noche,
deja sobre las casas su ángel multiplicado.

Y tú no estás.
Yo cierro una ventana,
miro el televisor,
leo a Ungaretti,
pienso:
la distancia es azul,
yo soy lo único que hay entre tú y este frío.
Estamos en invierno y esta ciudad no es Roma
ni ninguna otra parte.
Miro atrás
y puedo verlo: acabas de apagar una lámpara;
has cerrado los ojos
y sueñas con un bosque;
de repente
alargas una mano,
buscas una manzana
que está en el otro lado de la mujer dormida...

Mientras,
yo odio este mundo frío como el infierno
y el cansancio que caza lentamente mis ojos;
odio al lobo que has puesto en la palabra noche
y la forma en que llenas la habitación vacía.
Odio lo que veré
desde hoy y para siempre: tus pisadas
en la nieve de Roma, donde nunca has estado.