jueves, 25 de diciembre de 2008

QUENEAU > EJERCICIOS DE ESTILO > MADDEN



Bajo el título Ejercicios de estilo reunía Raymond Queneau noventa y nueve microrrelatos en los que, partiendo de una anécdota trivial, se reinventa la narración en diferentes estilos. Según confesiones del autor, la idea surgió tras escuchar las variaciones musicales de Bach. Un par de ejemplos:

Relato
Una mañana a mediodía, junto al parque Monceau, en la plataforma trasera de un autobús casi completo de la línea S (en la actualidad el 84), observé a un personaje con el cuello bastante largo que llevaba un sombrero de fieltro rodeado de un cordón trenzado en lugar de cinta. Este individuo interpeló, de golpe y porrazo, a su vecino, pretendiendo que le pisoteaba adrede cada vez que subían o bajaban viajeros. Pero abandonó rápidamente la discusión para lanzarse sobre un sitio que había quedado libre.
Dos horas más tarde, volví a verlo delante de la estación de Saint-Lazare, conversando con un amigo que le aconsejaba disminuir el escote del abrigo haciéndose subir el botón superior por algún sastre competente.

Punto de vista subjetivo
No estaba descontento con mi vestimenta, precisamente hoy. Estrenaba un sombrero nuevo, bastante chulo, y un abrigo que me parecía pero que muy bien. Me encuentro a X delante de la estación de Saint-Lazare, el cual intenta aguarme la fiesta tratando de demostrarme que el abrigo es muy escotado y que debería añadirle un botón más. Aunque, menos mal que no se ha atrevido a meterse con mi gorro.
Poco antes, había reñido de lo lindo a una especie de patán que me empujaba adrede como un bruto cada vez que el personal pasaba, al bajar o al subir. Eso ocurría en uno de esos inmundos autobuses que se llenan de populacho precisamente a las horas en que debo dignarme a utilizarlos.


Hace un par de años, la editorial Sins Entido publicaba un cómic inspirado en esta idea, propuesta por Matt Madden, que crea variaciones sobre una historia simple, con diversos puntos de vista, diversos géneros, diversos juegos formales etc.
Es imposible resistirse a esta propuesta, sobre todo si a uno le interesa la construcción del texto y de la gráfica del cómic, así como sus posibilidades en cuanto a vehículo artístico narrativo que es. Y es que, precisamente, el autor indaga en las posibilidades técnicas que ofrecen las viñetas, a la vez que realiza diferentes homenajes a otros creadores como Hergé o McCay, o a famosas series tales como Historias de la Cripta o los cómics de superhéroes.
La anécdota narrada en todas las historias es sencilla: Matt está trabajando en el ordenador y se dirige al frigorífico a buscar algo de comer. Desde el piso de arriba, su mujer le pregunta la hora. Él contesta y cuando llega a la nevera no recuerda qué estaba buscando allí.
Traigo aquí un par de ejemplos, aunque aquí puedes encontrar algunos más.

2 comentarios:

MA dijo...

Asombrosa idea, tan simple y tan buena. Ejercicio muy adecuado para practicar la empatia de forma abstracta y breve y descentralizar el ego. Muy útil para apreciar la policromia de la gente, de las cosas y de los hechos.

Saludos y brindis en estos días.

....buena salida y entrada de año...

David dijo...

Cierto, Ma.
Saludos también para ti y, por supuesto, brindis en estos días de excesos.