martes, 17 de junio de 2008

FÁBULA DE SUSANA Y EL HIELO




FÁBULA DE SUSANA Y EL HIELO
David Hidalgo Vernalte


I

Viene el frío esparciendo
sus semillas de piedra
sobre el vientre del agua,
maternal y violenta.

El amor rompe aguas,
la preñez se congela
y nace el hielo niño
y el niño hielo juega.

Aunque niño, ha sembrado
de canas su cabeza,
de silencio su boca,
tan voraz como ingenua.

Ha vestido de blanco
su desnudez pequeña.
Travieso, se ha escondido
tumbado en la pradera.


II

Asomando su piel tras la ventana,
el invierno le busca las cosquillas
a la niña, que sale en zapatillas
a recibir el frío. Es Susana.

Feliz, desabrigada, tan lozana
que diciembre se pone de rodillas
y dibuja el color en sus mejillas
imitando el rubor del labio grana.

Caprichosa, la escarcha la provoca
y en sus manos el hielo queda preso
dejando entre la hierba su escondite.

Y al probarlo, llevándolo a su boca,
el hielo, que se muere por un beso,
al calor de los labios se derrite.


III

Afortunado y maltrecho,
suavizando su puñal
con el calor de su pecho,
con los labios al acecho
solicitando su mal,
ríe el hielo y se lamenta
por encontrar su sosiego
poniendo su vida en juego
cuando Susana lo tienta
con nuevos besos de fuego.

Y aunque viene su guadaña
temblando en cada caricia
y cada roce lo daña
arrastrando hasta su entraña
el dolor y la delicia,
el hielo tiende su espalda
sobre la charca vecina
y busca su medicina
mirando bajo la falda
de la niña, que patina.


IV

Retando al equilibrio en las cuchillas
que sumisas le sirven de calzado,
Susana va clavando sus astillas

sobre la piel del hielo enamorado
y va tejiendo un doble tatuaje
labrado con los pies en su costado.

Este rumor de acero al abordaje
embelesa a la niña y la convida
a volver más feroz su patinaje;

y cada giro, amable y homicida,
se desliza estrechando un nuevo abrazo
que hace más hondo el surco de la herida.

Erizando su pálido espinazo,
el hielo se estremece y, sin embargo,
no se queja del áspero arañazo

que recorre sus miembros a lo largo,
y es que tiembla en su piel cada fragmento
cuando mira salir de su letargo

la flor de la belleza en movimiento,
que nace de la nueva pirueta
como un ciclón de luz girando al viento.


V - Pirueta Bielman

En la veleta,
mudando su figura
va la belleza

Y se desnuda
si mueren por cogerla
de la cintura.



VI

Pero Susana ofrece sus encantos
a la opinión, que suelta su melena
y llevada del viento cambia el rumbo,
calmando los antojos de la niña,
que, sin mirar atrás, se hace pequeña
mientras se aleja riendo en bicicleta.
Y viene así, con aire repentino,
el final de esta fábula de invierno,
donde la ausencia, perra y enfermera,
lamiendo las heridas cura el daño
y es su daño mayor que el de la herida.

El hielo queda solo y sólo queda
romperse el pecho, hacerse transparente,
dorar al sol el cuerpo quebradizo,
deshacerse en lágrimas sin duelo.
Sólo queda marcharse poco a poco,
despedir gota a gota el tiempo frío.
Sólo queda el silencio. Sólo queda
arrancarse lo blanco para el luto,
el olvido, la muerte en movimiento,
dejar la flor del llanto sobre el río.
Sólo queda esperar la primavera.

martes, 10 de junio de 2008

ESCHER: Metamorphose



Las metamorfosis de Ovidio, La metamorfosis de Kafka, ésta de Escher que vemos arriba. El estado cambiante de las cosas es, sin duda, uno de los temas más atractivos en el arte y en la vida.
Cómo cambiamos, cómo cada instante la realidad, nosotros mismos, mudamos a una nueva versión de nosotros mismos.
Cada experiencia, cada emoción, cada pensamiento, nos hacen nuevos. Más viejos en el tiempo pero renovados como animales metamorfoseados, imperceptibles mutantes.
Panta rhei.
Y ese fluir de espacios y tiempos en el que vivimos es, precisamente, la vida.

miércoles, 4 de junio de 2008

DOS, GRACIAS.


El dos (2) es el tercer número natural que sigue al uno y precede al tres.

2 es el primer y único número primo par.

2 es el tercer término de la sucesión de Fibonacci, después del 1 y antes del 3.

2 es el primer término de la sucesión (1 + 1/n)n, la cual tiene como límite el número e.

2 es el número habitual de piernas, pies, brazos, ojos, labios, gónadas, orejas, manos, en las personas.

2 es el primer dígito del número e.

2 es el único número que da el mismo resultado si se suma con sí mismo, si se multiplica por sí mismo o si se eleva a si mismo:
2 + 2 = 4
2 x 2 = 4
2 al cuadrado = 4

2 es la base del logaritmo binario.

2 es el número de rombos de que adornaban las televisiones de nuestra infancia.


El 2 representa el enfrentamiento de los opuestos en busca de una Unidad. En la simbología cristiana, el 2 representa la ambivalencia y el conflicto. Es la lucha permanente entre el Bien y el Mal. Así mismo representa la oposición de los contrarios: virtud y pecado, luz y oscuridad.

También es el símbolo de la Madre o principio femenino con doble significado: dadora de vida o provocadora de las tentaciones. Este simbolismo se encuentra representado en muchos capiteles románicos con la representación de aves enfrentadas, leones con 2 cuerpos, flamencos con los cuellos entrelazados.

Considerado por los pitagóricos como el primer número en sentido estricto, ya que representa la primaria pluralidad posible: si el uno corresponde al ser creador, el dos es la primera y más elemental manifestación de la creación. Es la dualidad la que posibilita la pluralidad, en tanto que dos son los principios contrarios creados que hacen posible el resto: masculino y femenino, el cielo y la tierra, la luz y la oscuridad, etc.

Relacionado con la dualidad primigenia, encontramos que el dos es el símbolo de la duplicación, de la separación, de la discordia, de la oposición y el conflicto lineal entre cuyos extremos surge toda la gama de tonalidades, es al mismo tiempo equilibrio que hace posible que surjan las demás realidades.

Según la leyenda cabalística el número dos expresa en el orden moral el hombre y la mujer... y en el físico la causa eficiente y la materia...

Dos es, finalmente, el número de años que llevamos bebiendo gaseosa en este blog. Gracias a todos los que pasáis por aquí, a los que escriben esos interesantes comentarios y a los anónimos lectores, a los que me conocéis y a los que no. Gracias a todos.