viernes, 30 de octubre de 2009

DON JUAN



Ya no gritan los malditos con que comenzaba noviembre cada año, nadie baja a las cabañas ni sube a los palacios, nadie invita a cenar a un convidado de piedra, ni siquiera nadie se declara en un sofá. Nostalgia.



lunes, 14 de septiembre de 2009

VLADIMIR NABOKOV: La metamorfosis



Nabokov, cazando mariposas.

LA METAMORFOSIS
Vladimir Nabokov

Había un filósofo chino que toda su vida se preguntó si era un filósofo chino que soñaba que era una mariposa o una mariposa que soñaba que era un filósofo...
La metamorfosis... La metamorfosis es algo extraordinario... Pienso sobre todo en la metamorfosis de las mariposas. Aunque sea algo maravilloso de observar, la transformación de la larva en crisálida, o de la crisálida en mariposa, no es una operación particularmente agradable para el sujeto en el que tiene lugar. Siempre llega un momento difícil en que la oruga se siente invadida por un extraño malestar. La sensación de estar apretado acá, al nivel del cuello, y también en otros lugares; y luego hay una picazón insoportable. Por supuesto, la oruga ya ha mutado varias veces, pero eso no era nada comparado con el cosquilleo y el hormigueo que siente ahora. Debe librarse de esa piel seca, demasiado estrecha, o morir. Lo han adivinado: debajo de esa piel se está formando la coraza de una crisálida, ¡y qué incómodo debe ser llevar una coraza debajo de la piel! Me refiero aquí especialmente a las mariposas con una ninfa dorada, cincelada, que se aferra a un soporte y se mantiene suspendida en el aire.
La sensación llega a ser tan horrenda que la oruga debe hacer algo. Sale en busca de un emplazamiento adecuado. Lo encuentra: se trepa a un muro o a un tronco. Se fabrica una pequeña almohadilla de hilo de seda que adhiere por encima a su perchita. Se cuelga de ella con la extremidad de su cola o sus últimas patas traseras, de manera de quedar boca abajo, como un signo de interrogación al revés; y allí se plantea la pregunta: ¿cómo hará para deshacerse de su piel? Una contorsión, otra más... y la piel se desgarra de golpe a lo largo de toda la espalda, y he aquí a la oruga que se deshace de ella moviendo los hombros y las caderas, como quien se libera de una ropa ajustada. Y entonces llega el momento más crítico. Supongamos que estamos suspendidos cabeza abajo, colgados de nuestro último par de patas. El problema consiste en evacuar la piel entera, incluida la de esas dos patas que nos mantienen suspendidos... ¿Cómo haremos para no caer durante la operación?
¿Y qué hace entonces ese animalito valiente y tenaz, ya medio despellejado? Muy meticulosamente empieza a liberar sus patas traseras retirándolas de la almohadillita de seda de la que cuelga invertida, y luego, con una sacudida y una torsión admirables, da una suerte de salto que le permite desprenderse de la almohadilla, al mismo tiempo que suelta un último chorro de hilo de seda y enseguida, en el mismo movimiento, vuelve a sujetarse con un ganchito ubicado bajo la piel que ya se ha quitado de encima, en el extremo de su cuerpo. Ahora, gracias a Dios, ha perdido toda su piel, y esa superficie desnuda, dura y reluciente es la ninfa, una suerte de bebé fajado agarrado a la ramita; y qué hermosa es esa crisálida toda tachonada de oro, con sus élitros blindados. Comienza entonces una fase que dura entre algunos días y algunos años. Recuerdo haber conservado en una caja, siendo niño, una ninfa de esfinge durante unos siete años, lo que significa que la cosa permaneció dormida durante todos mis estudios secundarios. Finalmente hizo eclosión, pero lamentablemente fue durante un viaje en tren. Un hermoso ejemplo de irracionalidad, después de todo ese tiempo... Pero volvamos a nuestra ninfa de mariposa.
Después de dos o tres semanas, algo empieza a producirse. La ninfa está suspendida, absolutamente inmóvil, pero un día notamos un cambio: a través de los élitros, varias veces más pequeños que las alas de un insecto formado, bajo la textura córnea de cada uno de ellos, vemos cómo se transparentan las líneas en miniatura del ala que ha de nacer, el adorable rubor del fondo, un esbozo de contorno negro, un ocelo rudimentario. Uno o dos días más y la metamorfosis final tiene lugar. La ninfa se desgarra como se había desgarrado la oruga, en la gloria de una última mutación, y la mariposa se escabulle hacia el exterior y se queda suspendida de laramita para secarse. Al principio, toda húmeda y arrugada, no es muy linda que digamos. Pero esos accesorios fláccidos que liberó pronto empiezan a secarse, a crecer, sus vénulas se ramifican y endurecen, y en no más de veinte minutos la mariposa está lista para volar.
(...) Se preguntarán ustedes qué se siente en el momento de la eclosión. Seguro que hay una ráfaga de pánico que sube a la cabeza, una extraña excitación que ahoga, pero luego los ojos se abren y ven, y en un aflujo de luz la mariposa ve el mundo, ve el rostro enorme y terrible del entomólogo boquiabierto.
Ahora pasemos a la transformación de Jeckyll en Hyde.

(Este texto es un fragmento redactado por Nabokov para uno de los célebres cursos que dio en Cornell y en Wellesley en los años 1940 y 1950. El curso, que debía versar sobre el libro de Robert Louis Stevenson El extraño caso del doctor Jeckyll y el señor Hyde, nunca fue dictado.)

domingo, 13 de septiembre de 2009

MOEBIUS BACH



Una partitura de Bach convertido en cinta de Moebius y tocado a la vez en ambas direcciones. Un Escher musical.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

SAM JINKS: Pietà

Sam Jinks: Still life (Pietà), 2007


Siguiendo la senda iniciada por el hiperrealismo extremo de Ron Mueck, el artista australiano Sam Jinks propone en esta escultura una versión actual del concepto de pietà, frecuente en el arte religioso. Impactante y emotivo este canto a la decrepitud que hace más evidente la inexorabilidad del paso del tiempo. Su aterradora realidad invita a la reflexión sobre la condición humana.

Sam Jinks: Still life (Pietà), 2007
Detalle

domingo, 23 de agosto de 2009

JAIME GIL DE BIEDMA: Contra Jaime Gil de Biedma

René Magritte, "Alter ego"


CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA
Jaime Gil de Biedma

De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación —y ya es decir—,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?

Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.

Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
—seguro de gustar— es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.

Si no fueses tan puta!
Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.

A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!

domingo, 16 de agosto de 2009

ÁNGEL GONZÁLEZ: Introducción a las fábulas para animales


INTRODUCCIÓN A LAS FÁBULAS PARA ANIMALES
Ángel González

Durante muchos siglos
la costumbre fue ésta:
aleccionar al hombre con historias
a cargo de animales de voz docta,
de solemne ademán o astutas tretas,
tercos en la maldad y en la codicia
o necios como el ser al que glosaban.
La humanidad les debe
parte de su virtud y su sapiencia
a asnos y leones, ratas, cuervos,
zorros, osos, cigarras y otros bichos
que sirvieron de ejemplo y moraleja,
de estímulo también y de escarmiento
en las ajenas testas animales,
al imaginativo y sutil griego,
al severo romano, al refinado
europeo,
al hombre occidental, sin ir más lejos.
Hoy quiero —y perdonad la petulancia—
compensar tantos bienes recibidos
del gremio irracional
describiendo algún hecho sintomático,
algún matiz de la conducta humana
que acaso pueda ser educativo
para las aves y para los peces,
para los celentéreos y mamíferos,
dirigido lo mismo a las amebas
más simples
como a cualquier especie vertebrada.
Ya nuestra sociedad está madura,
ya el hombre dejá atrás la adolescencia
y en su vejez occidental bien puede
servir de ejemplo al perro
para que el perro sea
más perro,
y el zorro más traidor,
y el león más feroz y sanguinario,
y el asno como dicen que es el asno,
y el buey más inhibido y menos toro.
A toda bestia que pretenda
perfeccionarse como tal
—ya sea
con fines belicistas o pacíficos,
con miras financieras o teológicas,
o por amor al arte simplemente—
no cesaré de darle este consejo:
que observe al homo sapiens, y que aprenda.

domingo, 31 de mayo de 2009

JULES SUPERVIELLE: Los caballos del tiempo


LES CHEVAUX DU TEMPS
Jules Supervielle

Quand les chevaux du temps s'arrêtent à ma porte.
J'hésite un peu toujours à les regarder boire
Puisque c'est de mon sang qu'ils étanchent leur soif.
Ils tournent vers ma face un oeil reconnaissant
Pendant que leurs long traits m'emplissent de faiblesse
Et me laissent si las, si seul et décevant
Qu'une nuit passagère envahit mes paupières
Et qu'il me faut soudain refaire en moi des forces
Pour qu'un jour où viendrait l'attelage assoiffé
Je puisse encore vivre et les désaltérer.


Perdonad la osadía, pero no me he podido resistir a intentar traducirlo, a pesar de mi desconocimiento de la lengua gala:

LOS CABALLOS DEL TIEMPO
Jules Supervielle

Cuando los caballos del tiempo se paran a mi puerta,
siempre dudo un poco si mirarlos beber,
porque es con mi sangre con la que apagan su sed.
Me lanzan a la cara un gesto agradecido
mientras sus largos sorbos me hacen débil
y me dejan tan cansado, tan solo y abatido
que una noche pasajera invade mis párpados
y me hace de repente reponer mis fuerzas
para que, cuando vuelva sediento el carruaje,
yo esté vivo todavía y les sacie la sed.



miércoles, 6 de mayo de 2009

PEDRO SORIANO canta VARIOS (D)EFECTOS AL AMOR


Hace un par de años, el cantautor Pedro Soriano, andaluz afincado en Alemania, se ponía en contacto conmigo para ponerle música a uno de mis sonetos, en concreto el titulado "Varios (d)efectos al amor".
Poco después aparecería el disco que bajo el título "La plaza humana" reunía a un gran número de poetas granadinos de ayer y de hoy, entre los que me honra figurar. En el disco se pueden escuchar versiones musicales de Javier Benítez, Alfonso Salazar, Jorge Fernández Bustos, Marga Blanco, Ernesto Pérez Zúñiga, Ramón Repiso, Belén Sánchez, Pepe Ramos y un servidor, junto a los ya clásicos Javier Egea y Luis García Montero y José Luis García Rúa.


Descubro ahora una versión en vídeo del poema que podéis escuchar aquí:




Curiosamente, acabo de descubrir que este poema aparece también en la Biblioteca del Soneto que ha antologado Ramón García González para la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Por otra parte, la página mexicana Artemis acaba de seleccionar el mismo texto para una antología que reflexiona sobre la herencia formal del soneto en las últimas generaciones poéticas.
Curiosa la larga vida de este soneto que sólo pretendía ser un entretenimiento, una parodia sin malicia del famoso soneto lopesco. He aquí, de nuevo:

VARIOS (D)EFECTOS AL AMOR
David Hidalgo Vernalte

El amor es usar desodorante,
peinarte bien, plancharte la camisa,
dar al espejo tu mejor sonrisa,
bajar las escaleras galopante;

con bombones o flores por delante
parecer puntual, llegar con prisa,
esperarla, salir, tirar de visa
en el cine, en el pub y el restaurante;

recibir por la noche tu castigo:
un beso en la mejilla: eres su amigo,
desear que un cuchillo se te clave,

maldecir amistades tan fraternas
y volver con el rabo entre las piernas.
Esto es Amor, quien lo probó, lo sabe.


Y, ahora, el de Lope, uno de mis autores líricos favoritos, con, posiblemente,uno de los mejores sonetos de todos los tiempos:

VARIOS EFECTOS AL AMOR
Lope de Vega

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, moral, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde, animoso,

No hallar, fuera del bien, centro y reposo;
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satesfecho, ofendido, receloso,

Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

Creer que un cielo en un infierno cabe,
dar a la vida y el alma un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

domingo, 5 de abril de 2009

LAS DUDAS DE BERNARDA

Sarah Higdon, "The merry widow"



LAS DUDAS DE BERNARDA
David Hidalgo Vernalte

Yo también he nacido para el luto,
para labrar en piedra las entrañas,
para el callar crispado de los dedos
que se aferran con fuerza a la costumbre.
Yo también me levanto cada día
y descubro el clamor de cerraduras
que desatan las fieras de la culpa,
y descubro el abrazo de los muros,
arrogantes, viriles animales
arañando la cal con las pezuñas,
con los cuernos febriles de sospecha.

Yo también era joven. Y adornaba
mi pecho con encajes, con macetas
los balcones; y andaba por los huertos
y los ríos, cambiando por requiebros
las miradas, las sonrisas por besos.
Yo también tuve un novio, una guitarra,
y era tan joven, dios, era tan joven
que florecían dobles mis pezones
y mi piel despertaba a la mañana
pregonando granadas primaveras.
Y era entonces domingo cada día.

Pero llegó el cuchillo de las lenguas,
el clamor del murmullo en los balcones
y los hombres sentados en la plaza
deshojando entre naipes mi desdicha,
cantando las cuarenta entre rumores.
Y yo era fuerte, fuerte como el agua
vestida de diluvio, como el aire
retando al vendaval, como la flor
que brota para coronas de muerto.
Y yo era fuerte, sí, pero los días
arrastraban mi sangre a los talones.


Y las calles mordían mis tobillos
arrastrando mis pasos al sereno
escondite que habita tras los muros,
al abrigo de espinos que duerme en las paredes.
Levanté mi prisión de cal y canto,
hice del tiempo puntos de ganchillo,
telarañas bordadas con esmero
nudos para tensar las ataduras
del enredo sutil de la memoria,
la voraz tentación que cuando viene
de puntillas, se va con pies de plomo.

Y vinieron después los matrimonios,
con su lastre de anillos y hojas secas,
y la vida decente de casada,
la misa los domingos, las sábanas planchadas,
la preñez y sus mínimas mordazas,
el dolor primitivo de los partos,
convertidos en carne y corazones de palo,
cinco llagas de madera, como bestias
nacidas con la muerte en las mejillas,
rendidas, condenadas a la doma,
bajo el yugo invernal de mi regazo.


¿Y si arranco los cerrojos?
¿Y si visto de verde mis duelos y quebrantos
y hago lenguas de mis dedos,
convidando la carne a la caricia?
¿Y si la vergüenza cae de bruces
para encontrar el sur perdiendo el norte,
para sacar las aguas de su cauce
y calmar la sed,
lamiendo las ascuas peligrosas del deseo?
¿Y si arranco los postigos,
para beber del cielo el agua luminosa,
para tirar por la ventana
la casa y sus herrumbres,
para tentar al tiempo con nuevos acertijos,
para buscar los labios de la boca del lobo?


No. Los dedos serán dedos. Los labios
serán labios. Estas cuatro paredes
serán mis cuatro puntos cardinales.
¿Y si me falta el aire?
Morderé la labor del abanico.
¿Y si me falta el agua, que brota tentadora de las fuentes?
Volveré a la mecánica del pozo.
¿Y si canto, y grito, y quemo la garganta?
Vendrán las guillotinas del silencio.
¿Y si ...?
Silencio, silencio he dicho. Silencio.

martes, 31 de marzo de 2009

JORGE DREXLER: Todo se transforma



Tu beso se hizo calor,
luego el calor, movimiento,
luego gota de sudor
que se hizo vapor, luego viento
que en un rincón de La Rioja
movió el aspa de un molino
mientras se pisaba el vino
que bebió tu boca roja.

Tu boca roja en la mía,
la copa que gira en mi mano,
y mientras el vino caía
supe que de algún lejano
rincón de otra galaxia,
el amor que me darías,
transformado, volvería
un día a darte las gracias.

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.

El vino que pagué yo,
con aquel euro italiano
que había estado en un vagón
antes de estar en mi mano,
y antes de eso en Torino,
y antes de Torino, en Prato,
donde hicieron mi zapato
sobre el que caería el vino.

Zapato que en unas horas
buscaré bajo tu cama
con las luces de la aurora,
junto a tus sandalias planas
que compraste aquella vez
en Salvador de Bahía,
donde a otro diste el amor
que hoy yo te devolvería......

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.

sábado, 21 de marzo de 2009

NICANOR PARRA: Los profesores

Charles Gniech: "The teacher learns", 2004


Los Profesores

Nicanor Parra

Los profesores nos volvieron locos
a preguntas que no venían al caso
cómo se suman números complejos
hay o no hay arañas en la luna
cómo murió la familia del zar
¿es posible cantar con la boca cerrada?
quién le pintó bigotes a la Gioconda
cómo se llaman los habitantes de Jerusalén
hay o no hay oxígeno en el aire
cuántos son los apóstoles de Cristo
cuál es el significado de la palabra consueta
cuáles fueron las palabras que dijo Cristo en la cruz
quién es el autor de Madame Bovary
dónde escribió Cervantes el Quijote
cómo mató David al gigante Goliat
etimología de la palabra filosofía
cuál es la capital de Venezuela
cuándo llegaron los españoles a Chile

Nadie dirá que nuestros maestros
eran unas enciclopedias rodantes
exactamente todo lo contrario:
unos modestos profesores primarios
o secundarios no recuerdo muy bien
—eso sí que de bastón y levita
como que estamos a comienzos de siglo—
no tenían para qué molestarse
en molestarnos de esa manera
salvo por razones inconfesables:
a qué tanta manía pedagógica
¡tanta crueldad en el vacío más negro!

Dentadura del tigre
nombre científico de la golondrina
de cuántas partes consta una misa solemne
cuál es la fórmula del anhídrido sulfúrico
cómo se suman fracciones de distinto denominador
estómago de los rumiantes
árbol genealógico de Felipe II
Maestros Cantores de Nuremberg
Evangelio según san Mateo
nombre cinco poetas finlandeses
etimología de la palabra etimología

Ley de la gravitación universal
a qué familia pertenece la vaca
cómo se llaman las alas de los insectos
a qué familia pertenece el ornitorrinco
mínimo común múltiplo entre dos y tres
hay o no hay tinieblas en la luz
origen del sistema solar
aparato respiratorio de los anfibios
órganos exclusivos de los peces
sistema periódico de los elementos
autor de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis
en qué consiste el fenómeno llamado es-pe-jis-mo
cuánto demoraría un tren en llegar a la luna
cómo se dice pizarrón en francés
subraye las palabras terminadas en consonante

La verdad de las cosas
es que nosotros nos sentábamos en la diferencia
quién iba a molestarse con esas preguntas
en el mejor de los casos apenas nos hacían temblar
únicamente un malo de la cabeza
la verdadera verdad de las cosas
es que nosotros éramos gente de acción
a nuestros ojos el mundo se reducía
al tamaño de una pelota de fútbol
y patearla era nuestro delirio
nuestra razón de ser adolescentes
hubo campeonatos que se prolongaron hasta la noche
todavía me veo persiguiendo
la pelota invisible en la oscuridad
había que ser búho o murciélago
para no chocar con los muros de adobe
ése era nuestro mundo
las preguntas de nuestros profesores
pasaban gloriosamente por nuestras orejas
como agua por espalda de pato
sin perturbar la calma del universo:
partes constitutivas de la flor
a qué familia pertenece la comadreja
método de preparación del ozono
testamento político de Balmaceda
sorpresa de Cancha Rayada
por dónde entró el ejército libertador
insectos nocivos a la agricultura
cómo comienza el Poema del Cid
dibuje una garrucha diferencial
y determine la condición de equilibrio

El amable lector comprenderá
que se nos pedía más de lo justo
más de lo que estrictamente necesario:
¿determinar la altura de una nube?
¿calcular el volumen de la pirámide?
¿demostrar que raíz de dos es un número irracional?
¿aprender de memoria las Coplas de Jorge Manrique?
déjense de pamplinas con nosotros
hoy tenemos que dirimir un campeonato
pero llegaban las pruebas escritas
y a continuación las pruebas orales
(en unas de fregar cayó Caldera)
con una regularidad digna de mejor causa:

teoría electromagnética de la luz
en qué se distingue el trovador del juglar
¿es correcto decir se venden huevos?
¿sabe lo que es un pozo artesiano?
clasifique los pájaros de Chile
asesinato de Manuel Rodríguez
independencia de la Guayana Francesa
Simón Bolívar héroe o antihéroe
discurso de abdicación de O'Higgins
ustedes están más colgados que una ampolleta

Los profesores tenían razón:
en verdad en verdad
el cerebro se nos escapaba por las narices
—había que ver cómo nos castañeteaban los dientes—
a qué se deben los colores del arcoiris
hemisferios de Magdeburgo
nombre científico de la golondrina
metamorfosis de la rana
qué entiende Kant por imperativo categórico
cómo se convierten pesos chilenos a libras esterlinas
quién introdujo en Chile el colibrí
por qué no cae la Torre de Pisa
por qué no se vienen abajo los jardines flotantes de Babilonia
¿por qué no cae la luna a la tierra?
departamentos de la provincia de Ñuble
cómo se trisecta un ángulo recto
cuántos y cuáles son los poliedros regulares
éste no tiene la menor idea de nada

Hubiera preferido que me tragara la tierra
a contestar esas preguntas descabelladas
sobre todo después de los discursos moralizantes
a que nos sometían impajaritablemente día por medio
¿saben ustedes cuánto cuesta al estado
cada ciudadano chileno
desde el momento que sale de la universidad?
¡un millón de pesos de seis peniques!

Un millón de pesos de seis peniques
y seguían apuntándonos con el dedo:
cómo se explica la paradoja hidrostática
cómo se reproducen los helechos
enuméreme los volcanes de Chile
cuál es el río más largo del mundo
cómo se reproducen los elefantes
inventor de la máquina de coser
inventor de los globos aerostáticos
ustedes están más colgados que una ampolleta
van a tener que irse para la casa
y volver con sus apoderados
a conversar con el Rector del Establecimiento

Y mientras tanto la Primera Guerra Mundial
Y mientras tanto la Segunda Guerra Mundial
La adolescencia al fondo del patio
La juventud debajo de la mesa
La madurez que no se conoció
La vejez
con sus alas de insecto.

martes, 17 de marzo de 2009

GILBERT GARCIN



Gilbert Garcin, con su poética visual, irónica y simbólica a un tiempo, se convierte en un tahúr de la imagen, que llega llena de trampas para desarmar las resistencias del intelecto. Sus fotografías y montajes parecen tener dos ingredientes fundamentales: su propia presencia en todas las imágenes y una perspectiva poética y simbólica de raíz surrealista.

"El pavo real"


“Como un prestidigitador se presenta Gilbert Garcin (La Ciotat, Francia 1929), aunque se podría definir mejor como un psicoanalista-prestidigitador. En sus fotografías construye un mundo fingido a partir de trucos y montajes, sin embargo en lugar de apoyarse en el espectáculo pretende descubrir por medio del ensueño las trampas que contiene la existencia. Y como artista es joven: comenzó hace 10 años, al jubilarse como vendedor de lámparas. Acaso por ello sus imágenes se inspiran en el cine primitivo, pero Garcin es sobre todo un surrealista, se acerca más a la magia onírica y melancólica de un Méliès ybasa su proceso creador en la construcción manual de pequeñas escenografías, después se fotografía a sí mismo en una pose escogida, uniendo luego ambos elementos y elaborando con ello la obra. Creador vigoroso, artesano e ilusionista, que escribe una suerte de “biografía ficticia” a través de unas obras fotográficas que son al mismo tiempo un tratado poético y nada solemne sobre la condición humana. “Comenzar a los 65 años tiene muchas desventajas, y una sola ventaja: la experiencia vivida”, comenta el artista“ (Galería Hartmann)


"Identidad"

"El miedo a la ignorancia"



lunes, 5 de enero de 2009

SILVIO RODRÍGUEZ: Juego que me regalo un 6 de enero



JUEGO QUE ME REGALO UN 6 DE ENERO
Silvio Rodríguez

Soy ciudadano del amor,
llevo dogal de belleza
entre la hombrera y la cabeza,
entre rodilla y cinturón.

Haciendo crítica social
me perfumé de valiente,
creyeron que era disidente
y no era más que natural.

Martí me habló de la amistad
y creo en él cada día,
aunque la cruda economía
ha dado luz a otra verdad.

El mundo tiene la razón
puesta en el pan, en el diario,
ese señor rudimentario
que nos dará la absolución.

Ciega, la vida nueva es
como un verso al revés,
como amor por descifrar,
como un Dios en edad de jugar.

Trino, vete al destino,
al punto que será final,
juega lo que no jugué,
y canta que aunque sin rey mago
sigo en pie.

Seguro estoy requetemal,
debo sufrir algo extraño,
pues ni la hiel ni el desengaño
me dan razón de funeral.

El fin de siglo trae la sien
cebada de podredumbre,
como invitándome a una lumbre
que prenderá quien ame bien.

Bendito el tiempo que me dio
una canción sin permiso.
Bendito sea el paraíso
algo infernal que me parió.

El día del Armagedón
no quiero estar tras la puerta,
sino soñando bien alerta,
donde esté a salvo de perdón.

viernes, 2 de enero de 2009

CACTUS



CACTUS
David Hidalgo Vernalte

Con feroz geometría en sus espinas,
yergue altivo lo verde de su talle,
erizando su piel para que estalle
su carne vegetal por las esquinas,

formando en sus aristas guillotinas
que alejan hasta el aire de la calle,
como garras que esperan a que falle
la presa, descuidada en sus rutinas.

Elige soledad, quietud alerta
que protege del mundo su agonía
abrazando silencios a puñados.

La soledad en pie, la voz desierta,
soledad vertical a sangre fría,
vertical soledad de los ahorcados.